El actual contexto económico ha hecho a mucha gente pensar en el papel que actualmente tiene la Unión Europea ante los estados miembros, si esta es una unión verdadera de 27 países o cada uno va por su cuenta intentando imponer sus principios.
Vaya por delante que yo siempre he visto a la Unión Europea como algo dañino para España y para los españoles, sobre todo, para los ciudadanos de a pie.
Me explico. Si bien es cierto que la entrada de España en la CEE supuso un aluvión de dinero procedente de fondos europeos, esto fue a cambio de destruir importantes sectores productivos como la minería o la ganadería. Europa creó en España una estirpe de prejubilados mineros y ganaderos que dejaron de ser un activo para la Seguridad Social para convertirse en pasivo, en carga. La destrucción de empleo en las minas y sus cierres conllevan la práctica imposibilidad de reabrir las instalaciones mineras y, si se quisiera hacerlo, costaría un pastón.
CONCLUSIÓN: 1º PROBLEMA: DESTRUCCIÓN DE EMPLEOS.
Luego llegó el esfuerzo de introducirse en el euro, esa moneda que facilita moverse por Europa pero que en España produjo un empobrecimiento de las economías domésticas causado por los feroces comerciantes que al poco tiempo habían conseguido convencernos de que 1 euro eran 100 pesetas y 50 euros 5000 pesetas. ¿Dónde estaban las administraciones públicas para poner coto a tal práctica abusiva por parte de los comerciantes? En ningún sitio. Ah, claro, perdónenme, es que estamos en una economía de libre mercado; mecachis, con el capitalismo hemos topado y como siempre beneficiando al empresario en vez de al proletario.
CONCLUSIÓN: 2º PROBLEMA: PÉRDIDA DE PODER ADQUISITIVO DE LAS FAMILIAS.
Y ahora nos topamos con la crisis económica; sí, esa misma en la que todos perdemos salvo los bancos. Y en este punto es donde nos encontramos con una Unión Europea que a día de hoy se ha convertido en la institución oficial más inútil de todos los tiempos desde la creación de la ONU. ¿Pueden decirme a quién se le ocurrió la feliz idea de crear una moneda única europea, pero manteniendo los países sus competencias en materia económica? El sistema es inviable y a la vista están los hechos; Grecia, con una deuda galopante (ahora condonada en un 50%) se ha visto ahogada por la imposibilidad de devaluar la moneda, por cuanto esta es la misma para los países euro. Una de dos, o desaparece el euro y que cada estado tenga su moneda que pueda devaluar cuando haya vacas flacas o establecemos un auténtico gobierno económico europeo que dicte normas de obligado y común cumplimiento para toda la UE.
CONCLUSIÓN: 3º PROBLEMA: MALA PLANIFICACIÓN ECONÓMICA.
Y todo esto nos lleva a las situaciones surrealistas que estamos viviendo en los últimos tiempos, con cumbres que no sirven para nada. Si se quiere una Unión Europea fuerte y consolidada se debe avanzar hacia el estado único europeo con un gobierno europeo que mande sobre los 27 quienes han de ceder su soberanía, renunciar a su identidad como estados para convertirse en regiones de Europa. Si no, esa vieja idea de crear los Estados Unidos de Europa seguirá siendo una utopía. O todos europeos o cada uno en su casa con su bandera y su himno. Para mí, visto lo que ha traído para España la integración en la UE, prefiero la segunda opción, mi bandera y mi himno, antes que la Merkel me diga lo que tengo que hacer porque a ella le interesa y se crea la ama de Europa.
viernes, 28 de octubre de 2011
martes, 25 de octubre de 2011
NI ANTES TAN MAL, NI AHORA TAN BIEN.
La afición del Sporting de Xixón, fiel donde las haya a su equipo, desde el principio de la temporada padece de un mal que ha infectado a la mayoría de hinchadas de los clubes de fútbol, el resultadismo.
Desde el minuto 1 de la temporada se exigen resultados; da igual que se juegue bien o mal, se quiere ganar, sin mirar a quién se enfrenta. Tras las siete primeras fechas el Sporting ocupaba el farolillo rojo de la clasificación con solo un punto fruto de un empate contra el Racing de Santander. La afición, nerviosa, ya se veía en segunda división, aún con 31 partidos por jugar.
¿Es justo criticar a un equipo por sus resultados? NO.
El Sporting tras siete partidos había perdido seis, de los cuales cinco por la mínima y cuatro de ellos contra FC Barcelona, Valencia, At.Madrid y Sevilla. Si la gente no quiere ver eso, rivales y partidos perdidos por la mínima, mal vamos.
La temporada, se puede decir, ha comenzado el sábado pasado, en el partido contra Granada, un equipo de la liga del Sporting, con una plantilla, la sportinguista, mejor preparada físicamente, porque esa es otra, está claro que Manolo Preciado no quería machacar al equipo contra rivales grandes y perder igual. Se ganó; tres puntos; ya no se es colista; pero tampoco pensemos que ahora estamos salvados, porque al final del partido la gente ya veía al equipo y a la liga con otros ojos; parecía que se había arreglado todos los males de los asturianos. La liga es una competición de 38 partidos en la que lo que importa para equipos del nivel de los rojiblancos asturianos es tener un punto más que el 18º clasificado en la 38ª jornada. Hasta entonces, dejemos que Manolo Preciado siga guiando a los chavales y la afición apoyándolos, no más.
Puxa Sporting.
Desde el minuto 1 de la temporada se exigen resultados; da igual que se juegue bien o mal, se quiere ganar, sin mirar a quién se enfrenta. Tras las siete primeras fechas el Sporting ocupaba el farolillo rojo de la clasificación con solo un punto fruto de un empate contra el Racing de Santander. La afición, nerviosa, ya se veía en segunda división, aún con 31 partidos por jugar.
¿Es justo criticar a un equipo por sus resultados? NO.
El Sporting tras siete partidos había perdido seis, de los cuales cinco por la mínima y cuatro de ellos contra FC Barcelona, Valencia, At.Madrid y Sevilla. Si la gente no quiere ver eso, rivales y partidos perdidos por la mínima, mal vamos.
La temporada, se puede decir, ha comenzado el sábado pasado, en el partido contra Granada, un equipo de la liga del Sporting, con una plantilla, la sportinguista, mejor preparada físicamente, porque esa es otra, está claro que Manolo Preciado no quería machacar al equipo contra rivales grandes y perder igual. Se ganó; tres puntos; ya no se es colista; pero tampoco pensemos que ahora estamos salvados, porque al final del partido la gente ya veía al equipo y a la liga con otros ojos; parecía que se había arreglado todos los males de los asturianos. La liga es una competición de 38 partidos en la que lo que importa para equipos del nivel de los rojiblancos asturianos es tener un punto más que el 18º clasificado en la 38ª jornada. Hasta entonces, dejemos que Manolo Preciado siga guiando a los chavales y la afición apoyándolos, no más.
Puxa Sporting.
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